¿Por qué Airbnb crece a triple dígito en México?

De acuerdo con Jordi Torres, director de Airbnb para América Latina, México es el segundo mercado más importante para la compañía después de Brasil. La firma cuenta actualmente con más de 37,000 propiedades repartidas en toda la República, de las cuales los destinos…

Por qué Airbnb crece a triple dígito en México

¿Por qué Airbnb crece a triple dígito en México?

http://www.yocancun.com/rueda-de-prensa-the-cranberries-moon-palace/

Noticias Yo México.- Cuando llegó a la imponente Ciudad de México, hace seis años, Natalia compró un periódico y buscó en la sección de clasificados: “Rento cuarto en Colonia Roma Sur, cerca de metro Centro Médico. Sólo señoritas. $3,000”. Sin saber quién había publicado el anuncio, llamó al teléfono indicado, hizo una cita con la casera y fue a visitar el cuarto, en el que vivió durante sólo unos meses a los que siguieron una serie de mudanzas extenuantes sin saber que años más tarde sería ella quien publicaría anuncios de alquiler. Para ello el mundo e internet tendrían que dar pasos agigantados, aparecería la economía colaborativa, y con ella Airbnb.

Acceso sobre propiedad

La sharing economy, o economía colaborativa, se basa en la consigna de que el acceso prima sobre la propiedad. Consiste en dar acceso a bienes o servicios muy caros de comprar, por parte de personas que los poseen, pero que no los utilizan al 100%. Internet permite poner en contacto a una persona con una necesidad puntual con otra que tiene una oferta igualmente puntual. Así, quien no puede pagar un auto del año con chofer, pero sí puede pagar un viaje de esas características, sólo pide un Uber; y quien no puede permitirse una habitación en un hotel céntrico, renta en Airbnb.

En 2011, Natalia rentó un departamento de dos habitaciones en la Colonia Juárez por 7,000 pesos al mes. Por ese precio, le pareció sensato buscar a alguien con quien compartir la renta. Esta vez ya no buscó en el periódico, lo hizo por internet, en una página específica para buscar roomies.

Tres roomies y dos años más tarde, decidió vivir sola y asumir los gastos de su departamento. Pero su cuenta bancaria comenzó a resentir las consecuencias. Tal vez la más notoria fue que el plan de convertir el cuarto extra en un estudio o una oficina se fue esfumando al arreciar los gastos.

Hoy Natalia renta esa habitación tres fines de semana al mes, conoce a gente sin tener que vivir con ella, y paga la renta de su departamento con holgura. No publicó un clasificado en un periódico, ni buscó en internet: se anotó a Airbnb, y sin darse cuenta se convirtió en una participante activa más de la creciente sharing economy, en donde empresas como Airbnb o Uber son líderes y pioneras.

Este modelo ha venido a romper los esquemas de las industrias tradicionales del comercio, turismo y transporte, causando innumerables conflictos entre las nuevas plataformas y los taxistas o los hoteleros que han llegado a los tribunales o a escenarios bastante más violentos. Pero su inercia es imparable, y hoy los compañeros de departamento Brian Chesky y Joe Gebbia, que iniciaron Airbnb en San Francisco en 2008, lideran una compañía valorada en 30,000 millones de dólares, que opera en 191 países, incluyendo México.

¿De qué tamaño es Airbnb en México?

De acuerdo con Jordi Torres, director de Airbnb para América Latina, México es el segundo mercado más importante para la compañía después de Brasil. La firma cuenta actualmente con más de 37,000 propiedades repartidas en toda la República, de las cuales los destinos turísticos son punteros: 8,000 en Playa del Carmen; 4,400 en Puerto Vallarta; 2,200 en Cancún; 1,400 en Cabo San Lucas y 6,000 en la capital. Han crecido un 160% en número de viajeros entre 2014 y 2016, y un 144% en número de alojamientos. Playa del Carmen, Ciudad de México y Puerto Vallarta están en el top 10 de las ciudadas con más espacios anunciados de la región, una lista encabezada por Rio de Janeiro, con 35,000 alojamientos.

Pese a su cada vez mayor tamaño, Torres asegura que Airbnb no compite directamente con los hoteles. “Entendemos bien que los nuevos esquemas de comercio colaborativo rompen con las prácticas que las industrias tradicionales han venido replicando durante décadas, somos una oferta diferente que se adapta a viajeros de otro perfil, aquellos que buscan una experiencia conectada a la comunidad. No buscamos sustituir a los hoteles, nosotros estamos complementando a la industria del hospedaje”.

Y es justamente ese el valor que tanto huéspedes como anfitriones dan a la plataforma. Natalia asegura que su estilo de vida ha cambiado. “Ahora puedo vivir por mi cuenta y sólo rentar por temporadas cortas. He conocido a gente que se han vuelto mis amigos, me gusta socializar, y ganar dinero por ello”.

Los números de Airbnb confirman este punto. El 81% de sus anfitriones son individuos que comparten su vivienda durante pocas semanas al año, pues tienen otra fuente principal de ingresos.

“El perfil del viajero que usa Airbnb es aquél que no sólo busca un hospedaje, sino una experiencia principalmente conectada con la comunidad local de su destino, busca poder sentir que pertenece a cualquier lugar, incluso si está al otro lado del mundo”, dice Jordi.

Un país sorpresivamente idóneo

La expansión de triple dígito de Airbnb en México confirma la vocación turística de nuestro país, que recientemente se convirtió en el 9° más visitado del mundo según la Organización Mundial del Turismo, y en donde este año por primera vez en dos décadas, el sectorgeneró más ingresos que las exportaciones petroleras.

Sólo en la capital, la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño estima que las vacaciones de verano traerán una derrama de 20,800 millones de pesos con más de 18 millones de visitantes. Es justamente el mes de julio, el preferido para los viajantes que ocupan Airbnb, que tienen en promedio 35 años de edad.

El que dos extraños hagan este tipo de intercambio por internet y resulte exitoso se antoja difícil ya de por sí. Pero que funcione en un país que de acuerdo con FTI Consulting es el 5° más inseguro del mundo, no deja de sorprender. ¿Cómo es que la gente se atreve a abrir las puertas de su casa o subirse al auto de un extraño?

Ante la desconfianza, información

El autor del libro “The sharing economy”, Arun Sundararajan, se hizo la misma pregunta, y realizó una encuesta a usuarios de BlaBlaCar, una plataforma para compartir viajes en automóvil entre particulares, en 22 países, y concluyó que un perfil digital lo suficientemente completo, que incluya fotografía, una biografía breve, calificaciones de otros usuarios y un número de teléfono móvil verificable, impacta significativamente el nivel de confianza que los usuarios dan a quien está del otro lado de la app.

Los perfiles detallados, tanto de huéspedes como anfitriones, son una de las herramientas principales en las que Airbnb descansa para ofrecer seguridad a sus usuarios.

Hasta el momento, la compañía no ha ocupado titulares en los medios por conflictos relacionados con la seguridad de sus usuarios. Los problemas para la firma se han presentado por la vía de los reclamos fiscales. En comunidades chicas y grandes ciudades, pequeños hoteles u hostales y cadenas hoteleras reclaman que en muchos casos Airbnb no funciona como un sistema persona a persona, sino que permite que usuarios compren propiedades únicamente para rentarlas a través de la plataforma, compitiendo deslealmente con el sector, al no pagar los mismos impuestos. Se trata de un conflictosimilar al que los taxistas reivindican contra Uber y Cabify.

Al respecto, Jordi asegura que “En todos los países y ciudades hemos mantenido conversaciones productivas y constantes con las diferentes administraciones. En Airbnb siempre estaremos dispuestos a colaborar con todos los agentes e instituciones públicas para trabajar en la creación de unas leyes claras y justas que permitan a las personas compartir la casa en la que viven”.

La compañía explica que los anfitriones establecen el precio por noche de su espacio, y reciben el 97% de lo que cobran, mientras que Airbnb se queda con el restante 3% de comisión por cada reserva completada. “Este importe se deduce del pago que se les envía y sirve para cubrir los costos de gestión bancaria del mismo”, dice Jordi. Para viajeros, la comisión ronda entre el 6 y el 12.5% por reserva.

Nadie es profeta en su tierra

Esta semana, en la más reciente de sus batallas, Airbnb irá a los tribunales de San Francisco con una demanda en la que se opone a los reglamentos sobre rentas a corto plazo aprobados por el ayuntamiento. La nueva normativa, creada por reclamos contra la firma, establece que todos los anfitriones de Airbnb estarán obligados a registrarse en una lista oficial, y de no hacerlo, la compañía se haría acreedora a una multa de 1,000 dólares por cada anuncio. El registro, con un costo de 50 dólares, es lo suficientemente alto como para desanimar a los anfitriones a utilizar la plataforma, en lo que se considera una de las medidas más agresivas en contra de las empresas de la sharing economy. Por su parte, la compañía ha descrito esta norma como un “linchamiento”.

En un correo electrónico a sus usuarios en Nueva York, Airbnb les instó a presionar al gobernador Andrew Cuomo para que vete una ley parecida, y según Bloomberg sugiere en la demanda contra su ciudad natal que el gobierno castigue a los usuarios que no cumplan, en lugar de a la compañía. La agencia de noticias indica que Airbnb podría ganar el juicio contra una ley que podría golpear duramente a lo que llama “el vibrante y exitoso internet que hoy conocemos”.

Por: http://prodigy.msn.com/